La Conselleria de Territorio de la Comunitat Valenciana ha dado inicio a la revisión del Patricova, el Plan de acción territorial del riesgo de inundación, en colaboración con el Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente (Iiama) de la Universitat Politécnica de València (UPV). Este plan, que fue aprobado en 2003 y revisado en 2015, se actualiza cada diez años para adaptarse a las nuevas realidades climáticas y urbanísticas. La importancia de esta revisión se hace evidente al considerar que el Patricova ha logrado evitar la urbanización de 15.000 hectáreas de terreno inundable desde su implementación, un dato que resalta su efectividad en la protección del territorio valenciano.
La revisión del Patricova 3 se ha visto impulsada por las recientes consecuencias de la dana del 29 de octubre de 2024, que afectó a varias comarcas de la provincia de València. Este fenómeno meteorológico ha puesto de manifiesto la necesidad de actualizar las medidas de protección y gestión del riesgo de inundaciones. La primera fase de esta revisión se centrará en 43 municipios que fueron impactados por la dana, incluyendo áreas críticas como el Alto Magro, el cono del Magro y los barrancos de l’Horta Sud. La Conselleria busca analizar el territorio afectado, evaluar las medidas que han funcionado y, en una segunda fase, extender la revisión a otras zonas propensas a inundaciones.
### La importancia de la modelización climática
Félix Francés, catedrático del departamento de Ingeniería Hidráulica y de Medio Ambiente de la UPV, ha destacado que el nuevo Patricova se basará en un análisis regional que utilizará la Cartografía nacional de zonas inundables de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ). Este enfoque permitirá incorporar proyecciones climáticas futuras y realizar modelizaciones de inundaciones que consideren escenarios extremos. La capacidad de modelar y diagnosticar el riesgo de inundación es crucial, especialmente en una región como la Comunitat Valenciana, donde las precipitaciones intensas son recurrentes.
Francés ha enfatizado que el nuevo Patricova incluirá un nivel de peligrosidad catastrófico que abarcará un periodo de retorno de hasta 2000 años. Esto significa que se generarán modelos que simulen tormentas de 10.000 años, lo que permitirá a los planificadores urbanos y a las autoridades anticipar y prepararse para eventos climáticos extremos. La experiencia acumulada en la cuenca mediterránea, donde las inundaciones han sido devastadoras en el pasado, refuerza la necesidad de contar con un plan robusto y actualizado.
### Historial de inundaciones en la Comunitat Valenciana
La historia de la Comunitat Valenciana está marcada por episodios de inundaciones que han dejado huellas profundas en la memoria colectiva. Eventos como las riadas de 1957 en València, la inundación de Tous en 1982, y las recientes inundaciones en la Vega Baja en 2019 son recordatorios de la vulnerabilidad de la región ante fenómenos meteorológicos extremos. La dana del 29 de octubre de 2024, que causó estragos en seis comarcas, es un ejemplo reciente de cómo las lluvias torrenciales pueden tener un impacto devastador.
Durante este evento, se registraron precipitaciones récord, como los 180 litros por metro cuadrado en Turis en solo una hora, lo que llevó a que los barrancos de la cuenca del Poyo alcanzaran caudales sin precedentes. Este tipo de fenómenos subraya la necesidad de un enfoque proactivo en la gestión del riesgo de inundaciones, y el Patricova se presenta como una herramienta esencial para lograrlo.
La estadística indica que cada año hay lluvias de más de 100 milímetros en algún lugar de la Comunitat Valenciana, y los expertos advierten que es probable que se produzcan precipitaciones catastróficas en la costa, con lluvias que superen los 500 mm en un periodo de retorno de 15 años. Este contexto resalta la urgencia de la revisión del Patricova y la implementación de medidas efectivas para proteger a la población y el territorio de futuros desastres naturales.
La colaboración entre la Conselleria de Territorio y la UPV es un paso positivo hacia la creación de un marco más sólido para la gestión del riesgo de inundaciones. A medida que se avanza en la revisión del Patricova, es fundamental que se mantenga un enfoque integral que considere tanto las proyecciones climáticas como las realidades urbanísticas, garantizando así la seguridad y el bienestar de los ciudadanos de la Comunitat Valenciana.
