El Tribunal de Instancia 3 de Catarroja ha sido el escenario de un careo judicial que ha captado la atención de la opinión pública, donde la exconsellera Salomé Pradas y el exjefe de gabinete del expresidente de la Generalitat, José Manuel Cuenca, se han enfrentado en un intento por esclarecer los eventos ocurridos durante la tarde del 29 de octubre de 2024. Este careo se centra en la influencia que los mensajes intercambiados entre ambos pudieron tener en la toma de decisiones críticas durante una emergencia.
La exconsellera Pradas ha ratificado su declaración inicial, en la que presentó un acta con los mensajes de WhatsApp que intercambió con Cuenca. En su testimonio, Pradas reveló que intentó contactar al presidente de la Generalitat a las 19:36 horas del 29 de octubre, pero no pudo hacerlo. En su lugar, se comunicó con Cayetano García, el entonces secretario autonómico de Presidencia, a las 19:43 horas, ya que consideraba que el presidente debía estar informado sobre la situación de emergencia que se estaba evaluando.
Pradas ha enfatizado que no tenía conocimiento de la ubicación del presidente Mazón durante esa tarde, lo que ha generado un debate sobre la falta de comunicación en la gestión de la crisis. La exconsellera ha declarado que, de haber sabido que Mazón estaba en una larga sobremesa en el restaurante El Ventorro, habría intentado contactarlo más veces. Esta revelación ha puesto de manifiesto la falta de coordinación en la toma de decisiones durante un momento crítico.
Por su parte, José Manuel Cuenca ha defendido su posición, argumentando que no tenía la autoridad para decidir sobre un posible confinamiento y que sus dudas surgieron tras hablar con García. Cuenca ha indicado que la consulta a la Abogacía de la Generalitat era necesaria antes de tomar cualquier decisión que pudiera afectar los derechos y la movilidad de la población. En este sentido, ha mencionado que su mensaje a Pradas, donde le pedía calma respecto al confinamiento, se basaba en la necesidad de esperar una respuesta jurídica.
El careo ha revelado tensiones entre ambos, especialmente en torno a la interpretación de los mensajes enviados por Cuenca a Pradas, donde se le pedía que no insistiera en el confinamiento. La exconsellera ha argumentado que Cuenca le dio instrucciones implícitas de no molestar al presidente, mientras que Cuenca ha negado haber dado tal orden, limitándose a indicar que la comunicación debía hacerse en un marco temporal específico.
Los mensajes intercambiados entre Pradas y Cuenca han sido objeto de análisis, ya que contienen frases que han sido interpretadas de diversas maneras. Frases como «Salo, de confinar nada, por favor» han sido citadas como evidencia de la resistencia a tomar medidas de confinamiento, lo que ha llevado a cuestionar la responsabilidad de Cuenca en la gestión de la emergencia.
Además, la Abogacía de la Generalitat ha desmentido las justificaciones de Cuenca, afirmando que un eventual confinamiento podría tener soporte jurídico, lo que ha añadido más complejidad a la situación. La jueza ha señalado que el careo es esencial para dilucidar las contradicciones entre las declaraciones de Pradas y Cuenca, especialmente en lo que respecta a la comunicación y la toma de decisiones durante la crisis.
El careo ha sido solicitado por Acció Cultural del País Valencià, representada por el abogado Manolo Mata, quien ha argumentado que las declaraciones de Cuenca contienen inexactitudes graves que deben ser aclaradas. La importancia de este careo radica en la necesidad de esclarecer la gestión de la emergencia y la responsabilidad de los involucrados en la toma de decisiones que afectaron a la población durante la dana del 29 de octubre.
Este evento judicial no solo pone de relieve las tensiones internas en la gestión de crisis, sino que también plantea preguntas sobre la responsabilidad política y la eficacia de la comunicación en situaciones de emergencia. A medida que avanza el proceso judicial, se espera que las revelaciones continúen generando debate y análisis sobre la gestión de la crisis y las decisiones tomadas por los líderes políticos en momentos críticos.
