El Gobierno español ha decidido posponer la presentación de los Presupuestos Generales del Estado, una medida que ha generado preocupación en el ámbito político. Inicialmente, la ministra de Hacienda había fijado la fecha para mediados de febrero, pero ahora se ha ampliado el plazo hasta el primer trimestre de 2026. Esta decisión se debe a la falta de apoyo parlamentario, especialmente por parte de Junts, que se niega a participar en las negociaciones. La situación se complica aún más, ya que el Ejecutivo no cuenta con los votos necesarios para aprobar las cuentas, lo que podría llevar a un debate parlamentario complicado.
La prórroga de los Presupuestos de 2022 ha sido una solución temporal, pero el Gobierno enfrenta críticas por su incapacidad para avanzar en este tema crucial. La portavoz del Ejecutivo ha intentado minimizar el impacto de esta prórroga, asegurando que el país sigue avanzando a pesar de la situación. Sin embargo, la incertidumbre sobre el futuro de las cuentas públicas persiste, y la falta de un acuerdo con Junts podría complicar aún más la gobernabilidad en los próximos meses.
