La situación política en Torremolinos se ha vuelto tensa tras la suspensión cautelar de Antonio Navarro, secretario general del PSOE en la localidad. Esta decisión se tomó después de que se hicieran públicos unos mensajes de WhatsApp que han sido presentados ante la Fiscalía, los cuales se consideran constitutivos de un presunto delito de acoso sexual. La dirección del partido ha optado por esta medida para evitar interferencias en la investigación que se está llevando a cabo, aunque Navarro ha defendido su inocencia, calificando la denuncia como un «montaje».
La suspensión de Navarro no implica su expulsión del partido, pero sí limita su actividad y derechos internos hasta que se aclare la situación. Este escándalo ha generado preocupación dentro del grupo municipal socialista, que hasta ahora había mantenido una postura cautelosa. La apertura de diligencias por parte de la Fiscalía añade un nivel de complejidad a la situación del PSOE en un municipio donde ya enfrenta desafíos significativos, como la mayoría absoluta del PP. La resolución de este caso será crucial para el futuro político de Navarro y del partido en Torremolinos.
