En un fin de semana marcado por la angustia y la incertidumbre, las localidades de Oliva y Navarrés vivieron momentos críticos debido a la desaparición de dos menores. Afortunadamente, gracias a la rápida movilización de los servicios de emergencia y la colaboración de la comunidad, ambos niños fueron encontrados sanos y salvos, lo que puso fin a horas de desesperación para sus familias y amigos.
La primera alerta se produjo el sábado por la tarde, cuando los padres de un niño de diez años denunciaron su desaparición en la playa Mitja Galta de Oliva. El menor, que padece autismo, había estado jugando en la playa y se había perdido de vista. A las 19:00 horas, se activó un amplio operativo de búsqueda que involucró a más de 80 personas, incluyendo familiares, amigos y miembros de la Policía Local de Oliva.
### Búsqueda en la Playa de Oliva
El operativo fue coordinado por Emergencias de la Generalitat Valenciana, que desplegó drones y helicópteros para rastrear la zona, especialmente el mar, donde se temía que el niño pudiera haber caído. La Guardia Civil también participó en la búsqueda, enviando su Servicio Cinológico y Servicio Marítimo, así como una embarcación de Sasemar y una ambulancia. Además, se movilizaron unidades de Bomberos forestales y un Grupo Especial de Rescate del Consorcio Provincial de Bomberos de València.
Tras tres horas de intensa búsqueda, el niño fue localizado en el mar, a 400 metros de la costa, en estado inconsciente. Los rescatistas informaron que si hubiera permanecido un minuto más en el agua, podría haber sido fatal. Fue necesario realizar maniobras de reanimación en el helicóptero Helimer de Salvamento Marítimo antes de ser trasladado al Hospital La Fe de València, donde permanece ingresado con pronóstico reservado debido a síntomas de hipotermia.
La rápida respuesta de los servicios de emergencia y la colaboración de la comunidad fueron fundamentales para el éxito de esta operación. La angustia vivida por la familia del menor fue compartida por muchos, quienes se unieron en la búsqueda y mantuvieron la esperanza durante las horas de incertidumbre.
### Desaparición en Navarrés
El domingo por la mañana, cuando la comunidad aún respiraba aliviada por el rescate del niño en Oliva, surgió otra alarma en Navarrés. Un menor de 12 años, que también tiene síndrome de Down, desapareció mientras acampaba con su grupo de scouts en la zona forestal de la Ceja del Río Grande. El niño fue visto por última vez durante el desayuno, y su ausencia fue notada poco después, lo que llevó a los monitores a alertar a los servicios de emergencia.
El Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia activó un nuevo operativo de búsqueda que incluyó un helicóptero, brigadas forestales y unidades de bomberos. También se sumaron al esfuerzo el Seprona de la Guardia Civil, que llevó perros de rastreo, y una unidad de drones. La búsqueda se complicó debido a la densa vegetación y la falta de cobertura de comunicación en la zona.
Después de varias horas de búsqueda, el menor fue encontrado en buen estado por un particular que lo avistó deambulando cerca de una pista auxiliar. Este rescate, aunque menos dramático que el de Oliva, también fue motivo de gran alivio para su familia y para todos los que participaron en la búsqueda.
Estos incidentes resaltan la importancia de la colaboración comunitaria y la rápida respuesta de los servicios de emergencia en situaciones críticas. La capacidad de movilizar recursos y la dedicación de los voluntarios y profesionales son esenciales para garantizar la seguridad de los más vulnerables, especialmente los niños. La comunidad de Oliva y Navarrés ha demostrado una vez más que, ante la adversidad, la unión y la solidaridad pueden marcar la diferencia.
