La reciente investigación sobre la empresa Servinabar ha revelado detalles inquietantes sobre la contratación de Antonio Muñoz, cuñado de Santos Cerdán. Muñoz, quien cumplió una condena por violencia de género, fue empleado de Servinabar desde septiembre de 2019 hasta diciembre de 2022. Su contratación se produjo poco después de obtener el tercer grado penitenciario, lo que generó sospechas sobre la relación entre su empleo y las irregularidades en las adjudicaciones de obras públicas.
La trama de corrupción en la que se ve envuelta Servinabar ha llevado a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil a investigar la vinculación de Muñoz con una obra de emergencia en el Puente del V Centenario. Durante su tiempo en la empresa, Muñoz recibió más de 53,000 euros, lo que plantea interrogantes sobre la legitimidad de su contratación y el uso de fondos públicos. Los investigadores creen que los pagos realizados a Servinabar podrían haber sido utilizados para encubrir sobornos relacionados con adjudicaciones irregulares, lo que añade una capa más de complejidad a este escándalo de corrupción.
