La reciente encuesta del CEO ha revelado un cambio significativo en el panorama político de Cataluña, donde Aliança Catalana ha logrado igualar a Junts, posicionándose como la cuarta fuerza en el Parlamento catalán. Este crecimiento se produce en un contexto donde el PSC, liderado por Salvador Illa, sigue siendo la opción preferida, aunque con un desgaste notable en su apoyo electoral. Las proyecciones indican que Aliança Catalana podría obtener entre 19 y 20 escaños, lo que representa un avance considerable desde su entrada en el Parlament en 2024 con solo dos escaños.
El crecimiento de Aliança Catalana, liderada por Sílvia Orriols, ha generado reacciones en cadena entre los partidos tradicionales. Tanto ERC como Junts han intensificado sus ataques hacia esta nueva formación, acusándola de ser un intento de dividir el independentismo. En particular, Junts ha visto un descenso en su apoyo, con proyecciones que sugieren una pérdida de hasta 15 escaños, lo que podría permitir a Aliança Catalana superarlos en representación. Este fenómeno refleja un cambio en las dinámicas políticas de Cataluña, donde las posiciones más extremas están ganando terreno, mientras que los partidos tradicionales enfrentan desafíos significativos.
