La reciente decisión del juez de otorgar libertad provisional a Santos Cerdán ha generado un gran revuelo en el ámbito político y judicial. Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE, había estado en prisión preventiva desde junio debido a su implicación en un caso de corrupción. Sin embargo, el juez ha determinado que el riesgo de destrucción de pruebas ha disminuido considerablemente, lo que ha llevado a esta nueva resolución. A pesar de su liberación, Cerdán deberá cumplir con varias medidas cautelares, incluyendo comparecencias quincenales en el juzgado y la prohibición de salir del país.
La investigación en torno a Cerdán ha revelado indicios de criminalidad que, lejos de diluirse, se han reforzado durante su tiempo en prisión. El juez ha señalado que los registros realizados por la Unidad Central Operativa (UCO) han sido cruciales para obtener pruebas adicionales que podrían ser relevantes para el caso. Estos registros se llevaron a cabo en múltiples ubicaciones, lo que sugiere una red de corrupción más amplia que involucra a varias empresas y personas. La situación de Cerdán sigue siendo delicada, ya que las acusaciones en su contra continúan siendo serias y podrían dar lugar a nuevas líneas de investigación.
