La reciente comparecencia de Carlos Mazón en el Congreso ha generado un intenso debate sobre su gestión durante la crisis de la dana. Durante el interrogatorio, el diputado de Sumar cuestionó la falta de información y la aparente inacción del presidente en funciones de la Generalitat. Mazón defendió su postura, afirmando que no tuvo conocimiento de las víctimas hasta la madrugada, lo que ha suscitado críticas sobre su liderazgo y responsabilidad en la emergencia.
El enfrentamiento con otros diputados, como Gabriel Rufián de ERC, ha sido particularmente acalorado. Rufián acusó a Mazón de ser «homicida» y de no haber actuado con la debida diligencia, mientras que Mazón insistió en que la gestión de la emergencia fue complicada por la falta de información precisa. Este intercambio ha puesto de relieve las tensiones políticas en torno a la gestión de crisis y la responsabilidad de los líderes en situaciones críticas.
Además, Mazón ha mencionado la necesidad de mejorar los sistemas de alerta y prevención para futuras emergencias, destacando que aún no se ha implementado un sistema de alerta temprana en los barrancos. La comparecencia ha dejado en evidencia la urgencia de revisar los protocolos de emergencia y la comunicación entre las autoridades en situaciones de crisis.
