El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha inaugurado el nuevo curso político en Cataluña con un discurso centrado en la necesidad de moderación y lealtad institucional. En un contexto marcado por tensiones políticas, Illa ha instado a los jueces a aplicar con diligencia la ley de amnistía, que ya ha beneficiado a alrededor de 300 independentistas. Sin embargo, los líderes en el exilio, como Carles Puigdemont, aún no han recibido estas medidas de gracia, lo que ha generado un debate sobre la efectividad de la norma.
En su intervención, Illa también abordó la gestión forestal en Cataluña, sugiriendo que la masa forestal debería disminuir como parte de una estrategia para combatir los incendios. Con el 65% del territorio catalán cubierto por bosques, el presidente considera que es crucial cambiar la mentalidad en la gestión de estos recursos. Además, Illa se comprometió a trabajar en la aprobación de los presupuestos para avanzar en su legislatura, buscando estabilidad en un entorno político donde no hay una mayoría alternativa que amenace su liderazgo.