Un trágico incidente ha tenido lugar en la playa de Port Saplaya, ubicada en Alboraia, donde un bañista ha perdido la vida debido a un ahogamiento. Este suceso ocurrió el mediodía del 28 de agosto de 2025, cuando el hombre, que se encontraba disfrutando de un día de playa con su esposa, fue arrastrado por las corrientes marinas hacia un espigón, lo que le impidió salir del agua.
### Circunstancias del Ahogamiento
Según los testimonios de los presentes, el bañista, de avanzada edad, comenzó a tener problemas en el agua, lo que llevó a su esposa a alertar a los socorristas. Estos, rápidamente, se movilizaron en una lancha para intentar rescatarlo. A pesar de sus esfuerzos, el hombre fue sacado del agua en un estado crítico. Los socorristas de la posta sanitaria comenzaron a realizar maniobras de reanimación durante más de 20 minutos, pero lamentablemente, no lograron revivirlo.
El Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) recibió el aviso del ahogamiento a las 12:11 horas. Al llegar al lugar, los efectivos del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) continuaron con las maniobras de reanimación, pero solo pudieron confirmar la muerte del bañista. Posteriormente, una comisión judicial se trasladó al lugar para llevar a cabo el levantamiento del cadáver, que fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Valencia para la realización de la autopsia, que determinará las causas exactas de su fallecimiento.
### Condiciones de Seguridad en la Playa
En el momento del incidente, ondeaba la bandera verde, que indica condiciones seguras para el baño. Sin embargo, horas después del ahogamiento, la bandera fue cambiada a amarilla como medida preventiva debido a las corrientes marinas que se estaban registrando en la zona. Este cambio en la señalización es un recordatorio de la importancia de prestar atención a las condiciones del mar y a las advertencias de los socorristas, especialmente en días donde las corrientes pueden ser impredecibles.
Los bañistas que se encontraban en la playa en ese momento expresaron su sorpresa y tristeza por el suceso, destacando que la playa había estado relativamente tranquila antes del incidente. Este trágico evento pone de relieve la necesidad de estar siempre alerta y seguir las recomendaciones de seguridad en las playas, especialmente para aquellos que no son nadadores experimentados.
La comunidad local ha mostrado su pesar por la pérdida del bañista, y se han expresado condolencias a la familia afectada. Este tipo de incidentes, aunque desafortunadamente no son raros, sirven como un recordatorio de la fragilidad de la vida y la importancia de la seguridad en entornos acuáticos.
Las autoridades locales han instado a los bañistas a ser cautelosos y a respetar las indicaciones de los socorristas, quienes están entrenados para manejar situaciones de emergencia en el agua. Además, se ha enfatizado la importancia de nadar en áreas designadas y bajo la supervisión de personal capacitado, especialmente en playas donde las corrientes pueden ser fuertes.
Este incidente también ha reavivado el debate sobre la seguridad en las playas y la necesidad de contar con más recursos y personal capacitado para prevenir ahogamientos y otros accidentes en el agua. Las playas son un lugar de esparcimiento y disfrute, pero también pueden ser peligrosas si no se toman las precauciones adecuadas.
La comunidad espera que se implementen medidas adicionales para garantizar la seguridad de los bañistas, incluyendo campañas de concienciación sobre los riesgos del ahogamiento y la importancia de seguir las señales de advertencia. Asimismo, se espera que se realicen revisiones periódicas de las condiciones de seguridad en las playas para prevenir futuros incidentes trágicos como el ocurrido en Port Saplaya.